¿Quién es Drilo?

Conozca al personaje más querido del colegio

Desde hace más de ocho décadas, un singular habitante acompaña la historia del Gimnasio Moderno. Se trata de un caimán que, con el paso de los años, dejó de ser una curiosidad para convertirse en uno de los símbolos más queridos por la comunidad gimnasiana. Hoy todos lo conocen como Drilo, el Guardián del Buen Trato.

Su historia comenzó en 1943. Ese año, Mario Laserna Pinzón, quien entonces era alumno del colegio, regresó de una exploración por el departamento del Tolima con una babilla —una especie de caimán propia de la fauna colombiana— que había encontrado sin vida. El ejemplar despertó tanta curiosidad entre sus compañeros que Mario les cobraba unas monedas para verlo. Aquella anécdota hizo que, cariñosamente, comenzaran a llamarlo «La Babilla Laserna».

Tiempo después, el animal fue disecado con fines pedagógicos para que las generaciones de estudiantes pudieran conocer de cerca una especie representativa de la biodiversidad colombiana. Desde entonces ha permanecido en el edificio principal del colegio y, durante muchos años, fue llevado ocasionalmente a La Raqueta, donde los niños jugaban y se fotografiaban con él.

En 2019, los estudiantes decidieron darle una nueva identidad. A través de una votación nació el nombre Drilo, inspirado en la forma como muchos lo identificaban, entre caimán y cocodrilo. Así comenzó una nueva etapa en su historia.

Hoy, Drilo es mucho más que una figura emblemática del Gimnasio Moderno. Es el embajador de los valores que inspiran la vida cotidiana del colegio y el rostro visible del programa Tratémonos Bien, una iniciativa del Departamento de Psicología orientada a promover el buen trato, los estilos de vida saludables y una convivencia basada en el respeto. A través de este programa se fortalecen las habilidades sociales de los estudiantes y se desarrollan estrategias para prevenir situaciones de acoso escolar y el consumo de sustancias psicoactivas.

Como Guardián del Buen Trato, Drilo representa los principios de la filosofía gimnasiana. Es fuerte y resiliente, curioso por naturaleza, observador, justo y siempre dispuesto a tender la mano a los demás. Le gustan los abrazos, celebra los logros de quienes lo rodean y recuerda que cada integrante de la comunidad tiene la responsabilidad de construir un ambiente de respeto, solidaridad y confianza.

Sobre su cuello lleva con orgullo la pañoleta del excursionista, símbolo del espíritu de aventura, del amor por la naturaleza y del deseo permanente de aprender. Su presencia recuerda que los grandes valores no solo se enseñan en el aula, sino que también se viven cada día en cada encuentro, en cada conversación y en cada acto de compañerismo.

La creación de Drilo como personaje institucional fue posible gracias al trabajo conjunto de Paola Votto, desde el programa Tratémonos Bien; la Oficina de Admisiones; Claudia Pita, del Programa de Capacidades Diversas; Pompilio Iriarte, conocido como Ángel Marcel, desde la literatura; y Camilo De-Irisarri, desde la Oficina de Comunicaciones.

Un reconocimiento especial merece también Nicolás Celis, estudiante del Gimnasio Moderno, cuya curiosidad e iniciativa despertaron el entusiasmo por convertir al antiguo caimán del colegio en un personaje capaz de transmitir, de manera cercana y afectuosa, los valores que identifican a toda la comunidad gimnasiana.

Más que una mascota, Drilo es un compañero de camino. Un símbolo que recuerda, cada día, que el buen trato comienza con las acciones de cada uno y que la mejor manera de fortalecer la comunidad gimnasiana es vivir sus principios con alegría, respeto y generosidad.