Nuevos aires para el Centro Cultural

En octubre de este año, en la Sala Ernesto Bein, se instaló un sistema de ventilación

Cuando las 572 sillas del teatro se encontraban ocupadas, las luces del escenario encendidas y todos los equipos funcionando, la temperatura del auditorio alcanzaba los 32 grados centígrados; es decir, el grado de calor que se puede sentir en un pueblo como Melgar.

Además de este insoportable bochorno, el dióxido de carbono que producen con su respiración los espectadores, disminuía la calidad del aire produciendo un sofocante calor y un olor muy peculiar.

Plano que muestra la distribución de aire

Plano que muestra la distribución de aire

Para celebrar los 20 años de la fundación del Centro Cultural, el Colegio realizó una importante inversión para ofrecerles a los asistentes un mayor confort cuando visitan el teatro. En menos de 5 minutos, el novedoso sistema de ventilación renueva el aire de toda la sala, gracias a dos gigantescos motores que fueron cuidadosamente ubicados procurando que su presencia no afectara ni la estructura, ni la fachada del edificio.

El primer motor se encarga de succionar aire del exterior y de inyectarlo a la altura del techo sobre la silletería de platea y preferencial. El segundo motor, por su parte, tiene la tarea de succionar el aire de la sala por debajo del escenario, y expulsarlo al exterior, produciendo un ciclo constante que modifica el ambiente interno del teatro.

El personal del teatro y el de la empresa de ingenieros encargada del diseño del sistema, pasaron las duras y las maduras durante el ensamble de estos gigantescos motores que pesaban, cada uno, 800 kilos.

De ahora en adelante, los “Encuentros de la Mañana”, las obras de teatro, las conferencias, los conciertos y todos los eventos que se realizan en este importante Centro Cultural de la ciudad, serán mucho más refrescantes que antes.

El impacto sobre la fachada fue mínimo